lunes, 4 de mayo de 2015

Una Avanzada Audiovisual


Una Avanzada Audiovisual

Cualquiera que escuche de una bodega en plena colonia Doctores con música y demás artistas emergentes, pensará que estamos hablando de un evento súper underground; una nueva aventura hippie, punk o rockera. Pero esto ya no son los 60`s, ni los 70`s, ni los 80`s, ni siquiera los 90`s. Entonces puedes decirle a tú mamá que vas a una bodega en el corazón de Doctor Vertíz y no debe preocuparse, puesto que hay un foodtruck en su interior y no necesitas ir a la tienda de autoservicio más cercano, en dónde si hay un escenario muy romántico de la ciudad, con edificios de la policía, instancias vacías con su luz de tungsteno mostrando las viejas sillas vacías, enormes paredes de industria y papeles volando por la acera.
  Al entrar a las instalaciones de Monster me encontré con una pequeña bodega en su interior, con algunas luces fijas y con dos sujetos dándole al escenario de las calles de la Doctores el soundtrack ideal para su indumentaria nocturna. Techno para dos le daba a la noche un aire distinto, algo que podía salir del recinto y viajar melancólicamente por la ciudad, por la colonia, y al mismo tiempo hacerlo con mucho groove. La noche aún comenzaba, salí en busca de un refresco.  Aún en mis oídos quedaban los loops y las melodías de guitarra, vi algunos policías meter cosas a la cajuela de un carro que estaba estacionado casi bajo un poste de luz. Mi mente se recluyó en una escena policiaca, Bajos Instintos o algo así. Cuando volví ya estaba tocando dj Oyster y la capacidad de viajar entre líneas vectoriales y escenarios de programación digital se hizo más aguda.
  En estos últimos años ha crecido de una manera muy significativa la escena audiovisual en nuestro país, cada vez hay más exponentes. La tecnología ha adquirido un papel nostálgico como lo son tantas cosas en el arte. Ahora podemos volver a ver escenarios de Trone imágenes vectorizadas por programación digital; como ciencia ficción de los 80`s y 90`s, al ritmo de los samplers y la obsesión digital de los ochenta recordándonos que es posible dimensiona nuestra realidad con nuestros propios medios.
  Lo más denso y vuela sesos del techno se tropicalizó en nuevos lenguajes audiovisuales, en el núcleo de una ciudad tan distópica  y ennegrecida como el beat  oscuro  y profundo de Lineas de Nazca y las secuencias visuales de Sabme.



Meteoro Reyes